
Primer
Encuentro Nacional de Promotores Vocacionales
Santiago de Chile, 21 de
Noviembre de 2009
Hemos realizado el primer Encuentro Nacional de Promotoras Vocacionales
donde la presencia de Dios se manifestó en lo bello y significativo
que fue para cada una de las que participamos de la experiencia.
Comenzamos con algo de timidez e incertidumbre. Éramos personas
de diversos lugares del país, nunca nos habíamos visto,
ni intercambiado palabras. Además, sin saber mucho en lo
que estábamos o lo que debíamos hacer, pero después
de una dinámica y la presentación correspondiente
ya sentíamos que todas teníamos el mismo espíritu
y cariño por esta nueva misión que estábamos
asumiendo, y sin saber cómo había llegado a nuestras
vidas. A medida que pasaban los minutos iba tomando más sentido
nuestro estar ahí, ese día sábado, 21 de noviembre.
Dentro del programa estaba conocer más sobre la Congregación
y sus Fundadoras. Luego de una presentación donde conocimos
la Pedagogía de Las Dos Teresas tuvimos un trabajo en grupo,
que ayudó a ir conociéndonos más, pues nos
permitió hablar sobre nuestros quehaceres diarios y la forma
por la que conocimos la Congregación.
En este primer trabajo grupal debíamos buscar frases que
más significado tuviera para nosotras, fueron diversas las
opiniones, pero todas llegaban al mismo punto: el amor y la sencillez.
Tras un plenario respecto del trabajo realizado anteriormente, vino
uno de los momentos más emotivos e importantes, algo que
quedó marcado a fuego en nuestros corazones: la ceremonia
del Compromiso, en la que cada una de nosotras decía Sí
a esta invitación de seguir trabajando por el Señor.
Las Hermanas tenían preparado un esquema de ceremonia, donde
previamente debíamos como grupo de Promotoras establecer
nuestros compromisos, ¿por qué queríamos seguir
en esta labor? Sólo bastaron unos minutos para que fluyeran
las palabras de cada una de las personas que estábamos ahí
reunidas ese bello sábado de primavera en nuestro país.
Una de las integrantes fue la encargada de representar al grupo
y de decir a viva voz, el manifiesto de compromiso frente a la Hermana
María Anunciación Gil Tomé, Superiora Provincial
y a todas las hermanas Carmelitas Teresas de San José, en
Chile. Estas palabras de unión de grupo quedaron plasmadas
en un papel, para no olvidar y, sobre todo, para tener presente
en los momentos en que se haga difícil la misión.
Luego vino el abrazo de bienvenida que recibimos todas las Promotoras
vocacionales de parte de todas las Hermanas Carmelitas Teresas de
San José y sin duda, en ese instante, Dios estuvo entre nosotras,
porque las lágrimas de emoción y felicidad nos embargaron.
El almuerzo estuvo entretenido y muy rico
, ahora teníamos
la guatita y el corazón llenitos
, así que estábamos
todas felices.
Durante la tarde trabajamos en los proyectos y las formas en que
podemos llevar a cabo la tarea encomendada, y eran bastante similares
las técnicas a utilizar a pesar de la diversidad del grupo.
En resumen, fue una experiencia enriquecedora, motivadora y, sobre
todo, comprometida con la misión evangelizadora de las Hermanas
Nicollé Cabrera, Promotora Vocacional
Chile