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MI
ALMA ALABA AL SEÑOR
Hna.
Lucía Huerta Huerta
50 AÑOS DE VIDA CONSAGRADA
Como Carmelita Teresa de San José.
1959-2009
Con gozo
deseo comunicar la celebración de acción de gracias por
los 50 años de mi vida consagrada. Fue en dos etapas, una en
Torrecilla del Monte, mi pueblo natal, y otra con la Comunidad en Montserrat.
El mes
de agosto de 2008, unas amigas y yo fuimos a saludar al párroco
de mi pueblo. Una de ellas le comunicó que celebrarían
las Bodas de oro matrimoniales en mayo, yo también le dije que
en septiembre de 2009 haría los 50 años de vida Consagrada;
en ese momento ya dijo: "¡pues hemos de celebrarlo porque
el pueblo necesita de estos testimonios!". Así que fijamos
la fecha para un sábado, el día 8 de agosto de 2009. Yo
se lo comuniqué a mi familia, que con gozo lo aceptaron y me
dijeron que no me preocupara de nada, que ellos lo organizarían
todo, tanto la fiesta religiosa como la comida familiar en el salón
de la Peña Cultural del pueblo. Y así fue. Unos contrataron
un coro que cantó parte de la misa castellana, otros compraron
las flores, distribuyeron las lecturas y las plegarias etc. Muchas cosas
me sorprendieron. Algunas las supe con anterioridad, pero otras fueron
para mí una sorpresa muy grande y muchas muestras de cariño
y agradecimiento. Fue un día muy especial para todos, vivido
en una gran familia. Nos reunimos cuarenta y cinco personas.
El domingo
anterior, el sacerdote invitó a todo el pueblo, de modo que la
iglesia estaba repleta. En la Eucaristía hice la monición
de inicio y luego la homilía compartida sobre mis experiencias
de vida religiosa en estos 50 años; la renovación de los
votos, plegarias muy bien preparadas etc. La verdad es que, en muchos
momentos, se notaba la emoción en los rostros de muchas personas
y yo también me emocioné.
La segunda
celebración fue el sábado, 26 de septiembre, el día
que se cumplían los 50 años. Ya en las vísperas
del día anterior, en la comunidad iniciamos la celebración
y la continuamos durante el día 26, en Montserrat, con la celebración
de la misa conventual y la renovación de votos en el Camarín
de la Virgen de Montserrat. Fue un día especial, para mirar la
vida con gratitud y admiración, y al mismo tiempo, con proyectos
de futuro, puestos en las manos de Dios con ilusión, confianza
y esperanza.
Desde aquí,
quiero agradecer a todas, las muestras de cariño y fraternidad
que he recibido. Estoy muy contenta de ser Carmelita Teresa de San José.
Hna.
Lucía Huerta, ctsj
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