BODAS
DE ORO HERMANA SONIA NELLY SANCHEZ RIVERA
Santo Domingo, 24 de septiembre de 2009
La
palabra GRACIAS Y SENTIMIENTOS DE PROFUNDA GRATITUD
me han acompañado de manera insistente en esta temporada de
mi vida. Celebrar 50 años de Vida Consagrada, por y para el
Señor, ha sido un acontecimiento muy especial. He celebrado
con expresiones de fe, en fiesta, en comunión con la Iglesia,
la Congregación, con mi familia, personas amigas, con el universo,
con el corazón abierto
Sin duda alguna me he sentido
muy regalada. "El Señor ha estado grande conmigo
y estoy alegre" (cfr Sal 126, 3).
Abriendo
el corazón a la verdad debo confesar que me he sentido muy
agasajada, querida, sostenida, pero lo cierto es que allá,
en lo profundo de mi ser, había y hay un no sé qué,
con sabor a profundidad, serenidad, a acogida en libertad, de retorno-ofrenda,
entrega de mi persona celebrada, al Autor y Motor de la fiesta y la
alegría: EL DIOS DE LA VIDA.
María,
la Madre ha estado conmigo, me ha librado de quedar atrapada en el
movimiento externo, me ha cogido de la mano, me ha enseñado
cómo guardar en el corazón lo esencial, para poder,
junto con Ella seguir exclamando: "PROCLAMA MI ALMA LA
GRANDEZA DE DIOS, SE ALEGRA MI ESPIRITU EN DIOS MI SALVADOR".
(Lc 1, 46).
Hna.
Sonia Sánchez, ctsj