XXXI
ASAMBLEA DE DELEGACIÓN
NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE
México,
D.F. 26-27 de Diciembre de 2009
Los
días 23 al 28 de diciembre, nos reunimos en la comunidad
de México, D.F., las hermanas de la Delegación Nuestra
Señora de Guadalupe. Aunque la Asamblea la realizamos los
días 26 y 27, otros motivos nos reunieron como familia.
Las junioras tuvieron su encuentro anual de formación,
los días 23 y 24. Nos hicieron partícipes de las
exposiciones de sus trabajos. Celebramos juntas, el misterio de
Dios con Nosotros: pedimos posada, rompimos piñatas,
entonamos villancicos, intercambiamos cartas. Disfrutamos de la
convivencia, de los gestos de cercanía entre nosotras.
En
esta celebración de los 25 años de presencia en
México, bajo el lema: "Formarse es transformarse",
el 26, comenzamos la Asamblea que nos prepara a la 5ª Asamblea
General de Formación. Se dio apertura con las palabras
de bienvenida que dirigió, la hermana Ma. Lucía
Castrillo Mardones, Superiora Delegada, quien presidió
esta asamblea. Vivimos primeramente una experiencia de retiro
motivado por un texto del padre Xavier Quinzá, s.j. "Volver
a la escuela del don"; nos ayudó a reflexionar sobre
el gran desafío para la vida consagrada, la situación
frente al dolor del desconcierto y los caminos de transformación
que buscamos. Resuena en nosotras la invitación de vivir
como mujeres de esperanza en nuestro camino por el desierto, confiadas
en que el Señor nos alienta y nos conduce con su Espíritu,
para vivir el gozo de nuestra vocación como un don, especialmente
en este Año vocacional y de aniversario que vivimos.
Como
Delegación analizamos y formulamos dos propuestas que se
enviarán a la Asamblea General, con el fin de enriquecer
nuestro itinerario formativo de Carmelitas Teresas de San José.
Destacamos la importancia de seguir consolidándonos en
nuestra experiencia comunitaria mediante el ejercicio del discernimiento
y la ascesis.
Iluminamos
esta experiencia con la liturgia de Navidad, los momentos de oración
preparados con cariño y esmero por las diferentes comunidades,
y en especial la celebración de la Eucaristía donde
contemplamos al Señor en su entrega sin condiciones, haciendo
realidad las promesas anunciadas por los profetas: "un Hijo
se nos ha dado" (Is 9, 5) "por Él, somos hijos
de Dios" (Ef 1,5).
Concluimos
estos días, con el Encuentro anual de formación
dirigido a las hermanas de formación permanente. Estuvo
acompañado por la Lic. Ramona Hernández. Lo vivimos
a manera de taller; aprendimos diferentes técnicas de conocimiento,
relajación y comunicación personal.
Estamos
alegres y agradecidas por esta experiencia de encontrarnos como
familia religiosa. Que María, la Reina del Carmelo, nos
enseñe a vivir en actitud de escucha para descubrir juntas
la voluntad de Dios en nuestra vida.
Hna
María Guadalupe Velásquez, ctsj