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Los
"25 años de presencia en México"
Querétaro, México, 29
de diciembre de 2010
Celebrar
25 años de la presencia de nuestra Congregación en México,
es reconocer la misericordia de Dios en nuestra vida.
Durante
el año preparamos nuestro corazón, contemplando la sencillez
con que Dios se ha manifestado en nuestra historia; dando vida a través
del carisma legado por las Fundadoras Teresa Toda y Teresa Guasch. Así
lo vivimos en cada comunidad y obra. Hoy, reunidas como Delegación
"Nuestra Señora de Guadalupe" unidas en una sola voz,
proclamamos solemnemente las maravillas del Señor.
Nos acompañaron
las hermanas Ma. Lourdes Marco y Edith Estay, que días antes
nos presidieron la Asamblea de Formación.
Con gozo
damos gracias por nuestras hermanas fundadoras de la obra en México:
Aurora Muñoz, Ma. Josefa Santos, Marta García y Mercedes
Franco, quien vino de Colombia para estar presente en una fecha tan
importante.
La primera
comunidad a la que llegaron las hermanas fue el "Hogar de la Niña
y Joven" de Querétaro, y fue aquí donde nos dimos
cita. Con gran emoción hicimos memoria de todo lo vivido en los
primeros años de la fundación, con las personas que nos
acogieron y apoyaron, los destinatarios de la pastoral, etc. La proclamación
de los salmos nos situó en esta experiencia de Dios que nos ha
acompañado a lo largo de 25 años. Nos sabemos bendecidas
por Dios, de manera especial, en la vocación de cada Carmelita
Teresa de San José nacida en México, expresión
viva del carisma.
Junto con
nuestros familiares, amigos, bienechores, destinatarios de la pastoral:
las niñas y los padres de familia, celebramos la Eucaristía
en el Templo del Carmen, presidida por Mons. Mario de Gasperin Gasperin,
Obispo de Querétaro, concelebrada con algunos amigos sacerdotes.
En la sencillez de sus palabras, el Obispo agradeció la misión
de la Congregación en México y en esta Iglesia local,
que promueve la vida, particularmente, con la niñez y juventud
más necesitada. Por tal motivo, nos felicitó y animó
a seguir entregándonos con generosidad. Como signo de nuestra
confianza en Dios, renovamos públicamente, durante la Eucaristía,
nuestros votos evangélicos.
Al final,
la hermana Ma. Lucía Castrillo Mardones, Superiora Delegada,
dirigió unas cálidas palabras en las que pronunció
un renovado "gracias", por tantas muestras de cariño
y amistad a lo largo de estos 25 años: al Patronato de la Fundación
Josefa Vergara, al cual pertenece el Hogar de la Niña y la Joven;
a las cuatro hermanas que con su "sí" generoso aceptaron
venir a México en aquel año de 1985 que se ha quedado
en la memoria de los mexicanos al registrar uno de los terremotos más
intensos que ha vivido el país. Fue en este momento histórico,
cuando llegan las primeras Carmelitas Teresas de San José, para
atender la obra que se les propuso a través de los padres operarios
diocesanos. Agradeció también a la señora Pilar
González su amistad y apoyo incondicional, a la Provincia de
Colombia que ha acompañado a la Delegación desde sus inicios;
a las hermanas del Gobierno General por seguir apoyando a nuestra Delegación
en México. Contemplamos la revelación de Dios por medio
del Carisma que ha tomado rostro concreto, en una tierra mestiza, que
lucha por un mundo más justo y solidario.
Así,
las emociones continuaban, la alegría se desbordaba al recordar
tantos acontecimientos que han marcado nuestra historia delegacional.
Tuvimos el privilegio de estar con nuestras cuatro hermanas fundadoras
en México, de hacer partícipes a tantas personas que han
estado con nosotras y por supuesto a las hermanas de otros países
que se hicieron presentes con sus mensajes de felicitación y
cariño.
Realizamos
un pequeño brindis para agradecer y convivir con las personas
que nos acompañaron y continuamos celebrando el acontecimiento
con una comida que se nos ofreció en un lugar especial pensado
con cariño para este acontecimiento.
Terminamos
el día reunidas para compartir lo vivenciado, sin tantas palabras
y hasta con el silencio contemplativo recogimos lo que sin duda fue,
gracia de Dios.
Con María,
seguimos el camino; a ejemplo de ella, dando vida.
Hna. Ana Lilia Ángeles, ctsj
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