PERMANECED EN MI AMOR
Revitalizar nuestra vida consagrada
para vivir con mayor entusiasmo
y pasión el sentido misionero y apostólico.
(Santo Domingo, 30 junio
y 1-2 julio 2012)
Con
gozo compartimos con ustedes la experiencia vivida los días
30 de junio 1 y 2 de julio, en nuestro Encuentro de Hermanas Jóvenes
de Votos Perpetuos, de la Provincia Nuestra Señora de la Altagracia.
En
él pudimos experimentar y hacer realidad el objetivo de este
encuentro: Revitalizar nuestra vida consagrada para vivir con mayor
entusiasmo y pasión el sentido misionero y apostólico.
Fueron
unos días de gozo, de encuentro, de compartir..., pero sobre
todo, de revitalizar nuestra vida consagrada. El tema central o la
invitación inicial estuvieron enfocados hacia el permanecer
en la vid verdadera... En Jesús, que nos ha llamado y que
quiere seguir motivándonos a vivir con entusiasmo y pasión
el sentido misionero y apostólico.
Agradecemos
inmensamente al equipo de formación de nuestra Provincia la
ayuda que nos han brindado para vivir esta experiencia tan significativa
y revitalizadora para cada una de nosotras. Ahora nos queda el compromiso
de permanecer unidas a la Vid con todas las consecuencias.
El
día 30 de Junio nos reunimos en la Casa Provincial "El
Carmelo", para, desde allí, partir todas juntas a Guayacanes,
junto al mar, a vivir esta experiencia de gracia y bendición,
en medio de alegrías, risas, oración, silencio y contemplación.
Al
llegar, con una dinámica de bienvenida muy bien preparada,
nos introdujimos en la experiencia que viviríamos estos tres
días. Nos dejamos iluminar durante todo el día por el
tema del encuentro, desde diferentes dinámicas y compartir
en grupos.
Un
momento muy significativo fue el leer y compartir una carta escrita
por la Hna. Carmen Teresa Contreras (q. e. p. d.), a una amiga Carmelita
Teresa de San José. En la carta pudimos descubrir las virtudes
de sencillez, humildad, mansedumbre, mortificación y celo por
la gloria de Dios.
Otro
momento muy importante fue la forma de hacerse presentes nuestras
hermanas de las comunidades. Por medio de una carta y un detalle enviados
por sorpresa, nos animaron en nuestra vida consagrada y nos expresaron
lo significativas que somos en las comunidades.
Con
todo esto, solo nos queda agradecer profundamente las gracias que
cada día vamos recibiendo de nuestro Buen Dios a través
de estos medios que nos fortalecen en el camino.
En
nombre de las hermanas jóvenes de votos perpetuos de la Provincia
Nuestra Señora de la Altagracia.