II CONGRESO LATINOAMERICANO Y CARIBEÑO
DE NUEVAS GENERACIONES DE LA VIDA RELIGIOSA.
"Las
Nuevas Generaciones escuchan, contemplan y aprenden"
Medellín, Colombia 6-8 de marzo de 2012
Con
el lema: "Este es mi hijo amado, escúchenlo" (Mc
9,7), participamos en el II Congreso de Nuevas Generaciones de Vida
Religiosa (NG), las hermanas: Orfany Hincapié, Carmen Jiménez,
Claudia María Ocampo (Colombia-CRC), Ma. Mercedes Vega y Ana
Lilia Ángeles (México-CIRM) y hna. Ma. del Socorro Henao
Velásquez quien actualmente es coordinadora de la Comisión
de NG de la CLAR. Participamos religiosos de 17 países. Fueron
tres días de escuchar y compartir las experiencias y
el trabajo que previamente se realizó en cada una de las Conferencias
de Religiosos.
En la Eucaristía de apertura estuvo presente el arzobispo de
Medellín, Mons. Ricardo Tobón quien puso el énfasis
en la llamada a las NG de ser sal y luz de la tierra, a ir
constantemente a lo esencial que es Jesucristo y a vivir con autenticidad
frente a una sociedad que vive de la imagen. El tema del primer día
fue escuchar. Se presentaron las síntesis de los precongresos
de cada país, el proceso que llevan y su dinamismo en el ámbito
de las NG.
Por la tarde, el P. Federico Carrasquilla nos iluminó con su
reflexión. Destacamos lo siguiente: las NG lo son, no por la
edad, sino por el mundo que les toca vivir, por la manera de experimentar
y de mirar la realidad. De ahí que el criterio para enfocar
este mundo es y será siempre el Señor Jesús.
Mi pasión por Jesús me llevará a optar por lo
que a Él le apasionó, los pobres. Por eso, se nos exige
volver al Dios de Jesús, y no quedarnos en un dios de la razón.
El proceso es lento y de pequeñas cosas, por eso urge aprender
a escuchar y contemplar a Dios en lo sencillo y cotidiano.
En este momento de transición, de oscuridad tal vez, aceptemos
que es tiempo de gracia, es tiempo de Dios, de volver a Él,
nuestro único Dios.
En el segundo momento de contemplar, la hna. Beatriz Charria (op)
nos iluminó con el tema "contemplar desde la mirada de
Jesús". La tarea específica de este día
fue conocer la realidad del lugar que nos acogió para el Congreso;
hicimos un ejercicio de contemplación, escuchando a Dios en
esas realidades concretas. Nos trasladamos, en grupos, a diferentes
centros de misión en los barrios de Medellín que atienden
a niños, jóvenes y adultos en distintas circunstancias,
los contrastes, las necesidades urgentes en el ámbito de la
salud, la educación, etc., en fin, todo el trabajo de evangelización
que se realiza. Fue una gran riqueza que compartimos después
en un plenario.
El
tercer día fue de aprender. Y ya con todo lo vivido,
nos dispusimos para aprender del testimonio de nuestros hermanos/as
mayores y su experiencia de seguimiento del Señor. Nos compartieron
su vocación, sus experiencias límite, la fragilidad
de su barro y, sobre todo, su confianza en Dios que los ha sostenido.
Palpamos en esto, la fidelidad y misericordia del Señor en
la historia y en la vida de cada persona. Por la tarde, la iluminación
teológica estuvo a cargo del P. Sergio Montes, sj., quien nos
invitó a consolidar nuestra vocación en la humanidad
de Jesucristo, sin temor a acogerlo como nuestro modelo de divinidad,
aceptando que Él nos sacará adelante. Asumiendo, junto
con Él, que nosotros somos tocados en nuestra afectividad por
la realidad; que no somos piedras, y por tanto hay que aprender a
fluir en un mundo líquido, de lo contrario nos hundiremos.
Aprender a dirigir nuestra mirada contemplativa en Jesús, aprender
de su Encarnación, a no tener miedo de los tiempos actuales,
aceptando nuestras equivocaciones, la falta de respuestas y guardando
silencio para escucharle.
Fueron días vividos con intensidad, donde intentamos escuchar,
contemplar y aprender del Señor Jesús, de nuestra realidad,
de nuestra propia vida y experiencias. Por supuesto, disfrutamos de
cada momento del Congreso, y no pudo faltar la fiesta, el colorido,
la música, la danza que caracteriza a nuestros pueblos latinoamericanos
y caribeños. Gozamos con la noche cultural y la exposición
de cada país con su riqueza particular.
Agradecemos profundamente la oportunidad que nos dieron de asistir
a este II Congreso de Nuevas Generaciones (CLAR), en especial, al
Gobierno General por su apoyo, a hermana Ma. del Socorro Henao por
la invitación y gestión, a cada una de nuestras hermanas
de comunidad y a las hermanas de Medellín-Noviciado y Granizal
por acogernos con mucho cariño.
Hnas.
Mª Mercedes Vega y Ana Lilia Ángeles.